22/11/2019

La importancia de la secuencia de carga correcta

Todo ganadero quiere lo mejor para sus animales. Un establo confortable, un clima agradable, suficiente agua y, naturalmente, una buena ración. El ganadero Bert Versteeg que, junto con su mujer Anja y su hijo Robert, dirige la Maatschap Versteeg en Bornerbroek, Overijssel, no quiere menos. Una empresa con 120 vacas lecheras y 60 cabezas de ganado joven. El año pasado, el asesor alimenticio de Versteeg le dijo que la selección del forraje en la valla podía reducirse más, a pesar de que la producción estaba siendo buena con una media de 27 kg de leche por vaca al día. Este fue el comienzo de un periodo muy instructivo. que generó ideas y costumbres nuevas.

Número de vacas lecheras: 120 unidades
Trabajadores: 2 equivalentes de tiempo completo
Alimenta con: Carro mezclador con 2 sinfines Solomix 2 1800 ZK 

EVITAR EL COMPORTAMIENTO SELECTIVO

Un fenómeno habitual en muchas empresas de explotación lechera es ver a las vacas remover el forraje con el morro para intentar extraer lo que más les gusta. Una imagen bastante desagradable. Un ganadero invierte mucho tiempo en determinar la ración perfecta para sus vacas, pero si estas pueden seleccionar el alimento, los componentes más importantes podrían quedarse en la valla de alimentación. Con todas sus consecuencias: una reducción en la eficiencia del alimento, acidosis del rumen y problemas de salud. Pero, ¿cómo se puede evitar la selección de alimento en la valla de alimentación? La respuesta es sencilla: mezclando el alimento totalmente. 

EL FORRAJE PARECÍA ESTAR BIEN MEZCLADO

El asesor de ABZ Diervoeding observó el comportamiento selectivo de las vacas de Versteeg y decidió investigar qué podían hacer para restringir la selección en la valla de alimentación. Bert Versteeg: «Yo pensaba que el forraje estaba bien mezclado, pero mi asesor todavía no estaba totalmente satisfecho. Las vacas todavía podían seleccionar demasiado los componentes». ABZ organizó una visita de Trioliet y Diamond V (instituto científico para la alimentación y salud del ganado) en la ganadería para llegar a un consenso sobre la configuración correcta del carro mezclador. Entre otros aspectos, se determinó adaptar la secuencia de carga de los distintos componentes del alimento. 

SECUENCIA DE CARGA DE LOS COMPONENTES DEL ALIMENTO

La ración que Bert Versteeg proporciona a sus vacas está compuesta de pulpa prensada, dos tipos de pienso compuesto, ensilaje de hierba y maíz. La rutina diaria de Versteeg consiste en conducir su carro mezclador Solomix de 18 metros cúbicos de 10 años a lo largo de los silos de pienso compuesto y los ensilados de forraje. El orden de carga de los distintos componentes del alimento viene determinado, sobre todo, por la disposición logística del terreno. Los silos de pienso compuesto están junto al cobertizo techado en el que se emplaza el carro mezclador, por tanto, para Versteeg era lógico empezar a cargar el pienso compuesto relativamente fino y, después, conducir hasta la hierba y el maíz ensilados, que estaban algo más alejados. Entre el pienso compuesto y el ensilado se añadía agua para dejar que los componentes se adhirieran entre sí. Sin embargo, del estudio se dedujo que el ensilaje de hierba no se deshacía bien y, por tanto, no se mezclaba en condiciones si se añadía a la ración en último lugar. El ensilaje de hierba se distribuía lentamente e incluso a veces rebosaba. Gracias a un par de ajustes sencillos, la ración se mezcla ahora con homogeneidad. 

Para homogeneizar la mezcla del forraje se modificó, entre otras cosas, el orden de la carga. En lugar de cargar primero el pienso compuesto, ahora Bert Versteeg llena primero el carro mezclador de pasto. Versteeg: «Primero cargo el ensilaje de hierba y, después, 1/3 del maíz. Lo dejo mezclar durante un cuarto de hora y entonces le añado agua y pienso compuesto». Al cargar primero el pasto con diferentes estructuras en la cuba de mezcla con un poco de maíz, los dos sinfines pueden transformar mejor el forraje compacto y las cuchillas pueden hacer mejor su trabajo. Los distintos componentes del pienso compuesto no se añaden hasta que el pasto está bien cortado. Versteeg: «En total tardamos media hora en mezclar. Con este nuevo orden, la ración se mezcla mucho mejor y además la potencia del tractor requerida es menor».

¿DÓNDE HAY QUE PRESTAR MÁS ATENCIÓN?

No solo la secuencia de carga es importante, también se revisaron las cuchillas del sinfín. En ambos sinfines había instaladas cinco cuchillas cortas. Ahora se ha sustituido una cuchilla corta de la parte inferior del sinfín por una larga, lo que hace que la hierba compacta se desmenuce y sea más fácil de mezclar. También se aconsejó no usar las contracuchillas. Estas cuchillas se pueden conectar para crear presión en contra en la cuba de mezcla y así cortar mejor el forraje. Sin embargo, la decisión de si activar las contracuchillas es conveniente, depende en gran medida del tipo de forraje. Con materiales grandes, balas redondas, por ejemplo, se recomienda usar contracuchillas, pero en tipos de forraje relativamente compactos se puede obtener precisamente el efecto contrario. Esto puede impedir la circulación «dual flow» en la tolva de mezcla. La contracuchilla del Solomix de Versteeg se conectó al principio y nunca se había vuelto a revisar. Ahora resulta que para su ración no hace falta en absoluto e incluso se desaconseja. 

Con un par de pequeños ajustes, la ración de Versteeg se mezcla ahora mucho mejor. Las vacas muestran menos comportamiento selectivo. Versteeg: «Después de tres meses podemos decir que los consejos han tenido un efecto positivo en el comportamiento selectivo y en la producción. Hay un par de aspectos a los que hay que prestar mayor atención. La calidad de las cuchillas es vital, el sustituirlas a tiempo supone una diferencia enorme. Hemos estudiado la ración antes y después de los ajustes con el tamiz y hemos llegado a la conclusión de que ahora hay forraje mejor estructurado en la parte central del colador y menos pienso compuesto en el depósito inferior. Esto demuestra que el forraje está mejor mezclado. Ahora, la ración es igual a lo largo de toda la valla de alimentación. Naturalmente, el resultado también depende, en parte, de la calidad del silo. De lo que, por cierto, también estoy muy satisfecho es que el rebosamiento se ha reducido nada menos que en un 80 % al desconectar las contracuchillas. Así que merece la pena observar con objetividad cómo se está utilizando el carro mezclador. Esto ha sido para nosotros todo un proceso de aprendizaje. Se lo recomiendo a todo el mundo», comentaba Bert Versteeg.