Alimentando sin preocupaciones con Triotrac carro mezclador autopropulsado desde hace más de dieciséis años

La cooperativa agrícola Niederseidewitz, en Alemania, lleva más de dieciséis años alimentando con un carro mezclador Triotrac autopropulsado de Trioliet. El primer Triotrac autopropulsado de Niederseidewitz se jubiló en enero de 2018 tras algo menos de una década de leal servicio y con 20 800 horas de trabajo a sus espaldas. Entretanto, tras seis años y medio de servicio fiel y 20 100 horas de trabajo, han cambiado su segundo Triotrac autopropulsado por un nuevo Triotrac en julio de 2024, el tercero consecutivo. Esta vez se trata de un Triotrac L2 2400 VL con una capacidad de 24 metros cúbicos


Niederseidewitz fue el primer cliente de la primera generación Triotrac. En 2008, entró en funcionamiento el autopropulsado de 20 metros cúbicos, y desde entonces el Triotrac ha trabajado con total satisfacción en la explotación lechera, inicialmente con 980 vacas lecheras y 900 cabezas de ganado joven. La sustitución de 2018 se hizo de nuevo por otro Triotrac L2 2000 VL. Dado que las cabezas han aumentado hasta alcanzar las 1200 vacas lecheras y las 1000 cabezas de ganado joven, el segundo Triotrac ha funcionado durante más de 20 000 horas en 6,5 años, una vez más con la total satisfacción del conductor del Triotrac Lutz Freudenberg.

Cada día se elaboran ocho raciones diferentes con un total de 20 cargas, a las que el Triotrac dedica 10 horas de trabajo. 

Después de más de 16 años, la elección volvió a recaer en Triotrac, esta vez en la nueva variante con una capacidad de 24 metros cúbicos y eje de elevación. Una elección obvia para el propietario, el Dr. Fleischer, y el tractorista Lutz Freudenberg, que ha sido el encargado de llevar el Triotrac durante 41 000 horas.

En muy poco tiempo podemos procesar muchísimo forraje, lo que supone un ahorro de tiempo enorme

Dr. Fleischer: «La máquina gusta mucho desde hace ya muchos años. El nuevo Triotrac puede realizar la extracción del ensilado hasta una altura de seis metros, y con nuestros silos de 5,5 metros teníamos un argumento de peso para volver a elegir Triotrac. Además, en muy poco tiempo podemos procesar muchísimo forraje, lo que supone un ahorro de tiempo enorme. Antes de alimentar con el primer Triotrac L2 2000, trabajábamos con un carro mezclador autopropulsado de 14 metros cúbicos de otro fabricante, y para doce turnos de alimentación empleábamos al menos siete horas al día; con el Triotrac, solo cinco. Por tanto, nos ahorramos catorce horas de trabajo a la semana, además de unos cuatro litros de diésel por hora, porque el Triotrac viene equipado con un sistema de corte en vez de una fresa. Así que, con una máquina más grande, consumo menos combustible».

TRIOTRAC carro mezclador autopropulsado