De cuatro horas de alimentación a una flexibilidad total con el robot de alimentación Triomatic

En la región de Avesnois, en Hauts-de-France, Maxime Louguet gestiona una granja agrícola y ganadera EARL des Belleux. La granja tiene 230 hectáreas de terreno, de las cuales aproximadamente la mitad son pastos permanentes. En la granja se mantienen unas 400 cabezas de ganado, incluidas 150 vacas lecheras de las razas Prim’Holstein y Jersiaise. Con una producción anual aproximada de 10,000 litros por vaca, por lo que anualmente se producen unos 1.5 millones de litros de leche. En la sala de ordeña de 30 plazas, las 150 vacas se ordeñan eficientemente en aproximadamente una hora.

El reto: “simplemente tenía que cambiar”

Con el crecimiento de la granja y la próxima jubilación de su padre, quedó claro que la alimentación debía organizarse de otra manera. El trabajo diario con el carro mezclador tirado por tractor requería mucho tiempo y exigía una rutina muy estricta. Cada día se dedicaban unas 2.5 horas por la mañana y casi 2 horas por la tarde a la alimentación. Como él mismo dice: “Todos los días te lleva horas.” Un tiempo que podía utilizarse de forma más eficiente. Por ello, se buscó una solución que no sólo ahorrara tiempo, sino que también aportara más tranquilidad y regularidad en la alimentación.

La elección de un robot de alimentación – Triomatic WB 2 300 con batería

La elección recayó en un robot de alimentación Trioliet. Debido a la distribución de la granja, con varios edificios, desniveles y tráfico en el patio, un sistema de rieles no era una opción. Un robot con batería ofrecía la flexibilidad necesaria. Lo decisivo fue que el robot puede moverse libremente. El Triomatic circula de forma autónoma por la granja y cruza sin problemas las intersecciones donde también circulan otros vehículos. “Nadie se estorba.”

Se ahorra muchísimo tiempo, el trabajo es más claro y las vacas están mejor

El robot funciona un promedio de 12 horas al día y se adapta bien a la práctica diaria, con margen para futuras ampliaciones.

La cocina de alimentación es compacta y práctica, equipada con depósitos de acero inoxidable fáciles de llenar. Así, cualquier persona en la granja puede utilizarlo, desde empleados hasta estudiantes en prácticas. El sistema no depende de una sola persona. Gracias al principio “primeras entradas, primeras salidas”, el alimento se mantiene fresco y con una calidad constante.

La diferencia en la práctica

El impacto en el trabajo diario es considerable. Donde antes se necesitaban varias horas al día para alimentar, ahora sólo se requiere aproximadamente media hora cada dos días. Esto aporta más tranquilidad y flexibilidad en la planificación. Además, las vacas reciben varias veces al día pequeñas raciones frescas, lo que mejora la ingesta. También se observa en las vacas secas que la calidad del calostro ha mejorado. Casi no quedan sobrantes de alimento y los pasillos de alimentación permanecen limpios. Los comederos sólo necesitan limpiarse una vez por semana. En comparación con antes, cuando las raciones grandes se calentaban más rápido. Las mezclas actuales, más pequeñas y frecuentes, garantizan un proceso de alimentación estable.

Acompañamiento y confianza

Durante todo el proceso, la granja estuvo bien acompañada por los técnicos y ensambladores de Trioliet. Desde los primeros planes hasta la instalación y la capacitación, todo se desarrolló de forma estructurada y clara. El sistema funciona de manera fiable y requiere poca atención diaria. Hay pocas averías y casi ninguna alerta, lo que genera tranquilidad y confianza.

“Se ahorra muchísimo tiempo, el trabajo es más claro y las vacas están mejor. El sistema simplemente funciona bien y prácticamente no requiere atención.”

SISTEMAS AUTOMÁTICOS DE ALIMENTACIÓN